03: Mente y cuerpo se afectan mutuamente de forma inevitable.



«Cuando la mente, el cuerpo y el espíritu están en armonía, el resultado natural es la felicidad.»

— Deepak Chopra, Autor

Mente y cuerpo se afectan mutuamente de forma inevitable.

Jim Pearce, un hombre de 71 años, fue confinado a una silla de ruedas y debía usar morfina para tratar su dolor de espalda. Pero después de participar en un estudio que hizo la BBC con la ayuda de expertos en salud, empezó a tomar “nuevos” analgésicos, bien parecidos a los que tradicionalmente se toman para su tipo de lesión. Pero éstos no eran más que placebos, pastillas que no contenían ningún tipo de medicina. Él está seguro de que le funcionaron. “Me desperté una mañana y me dije: ‘ya no siento esa punzada en la espalda”. Se le preguntó si prefería seguir tomando morfina o pasarse definitivamente a las pastillas con rayas azules que se le había suministrado. “Ya me he deshecho de la morfina y he seguido tomando las píldoras”, confesó.

Este septuagenario británico fue una de las 100 personas que participó en un experimento que la BBC realizó para el programa Horizon y en el que se intentó resolver si el cerebro puede realmente curar el cuerpo. Para realizar el estudio, se eligió tratar a personas con dolores de espalda crónicos, uno de los más difíciles de aliviar. Pero había un truco. Todos los voluntarios iban a tomar pastillas placebo, aunque ellos no lo sabían. Después de tres semanas, los voluntarios se sometieron a varias pruebas y cuestionarios. Se descubrió que la mitad de ellos había encontrado un alivio significativo al tomar las pastillas, a pesar de ser falsas.

La profesora de la Universidad de Oxford, Irene Tracey, dice que sólo porque un placebo no contenga sustancias químicas activas, no significa que los efectos de tomarlo no sean reales”. “La persona promedio piensa que el placebo es una mentira o una falsedad. Pero la ciencia nos ha dicho, particularmente en las últimas dos décadas, que es algo muy real, algo que podemos ver en nuestra fisiología y neuroquímica”.

¿Por qué esto es importante?

  • ¿Has notado que cuando los resultados de la empresa no son los deseados, la comunicación en ocasiones puede ser un poco más directa y enfocada a alcanzar el objetivo, provocando que las personas se sientan estresadas y preocupadas?
  • Cuando una pareja le habla a otra de manera delicada y amorosa, ¿has notado cómo cambian las emociones y como el cuerpo se energiza y se experimenta una sensación de placer?
  • ¿Alguna vez te han dado una noticia que, al escucharla, saltes de alegría y sientes que el corazón se te sale?

Lo que aprenderás a continuación te ayudará a comprender la forma en la que el cuerpo está relacionado con la mente.

¿De qué se trata?

  • Los pensamientos en el cerebro son el resultado de la comunicación de neuroquímicos entre las células especializadas llamadas neuronas. Cuando un pensamiento se origina, se activan una serie de neuro químicos que transmiten la información a lo largo de todo el sistema nervioso central.
  • El sistema nervioso central está conectado a todo el cuerpo a través de miles de nervios. Cada uno de los pensamientos por tanto envía señales a cada parte del cuerpo a través de este sistema. Esas señales son interpretadas por el cuerpo a través de diferentes sistemas; endocrino, inmunológico, circulatorio, etc.
  • Los pensamientos y la mente tienen la capacidad de influenciar el cuerpo inmediatamente y por tanto cada pensamiento tendrá un efecto favorable o desfavorable dependiendo de la calidad del pensamiento. Por tanto, es importante mantener una mente positiva para que el sistema completo funcione adecuadamente.

Puntos clave.

  • Los pensamientos son el resultado de estímulos neuroquímicos en el cerebro que forma parte del sistema nervioso central.
  • El sistema nervioso central está conectado a todo el cuerpo a través de miles de millones de nervios.
  • Un pensamiento tendrá un efecto en el cuerpo de acuerdo con su naturaleza, ya sea positivo o negativo.

Ejercicio.

Expresa con tu voz la frase ” Mente y cuerpo se afectan mutuamente de forma inevitable”. Utiliza un volumen, tono, velocidad que sea de tu agrado, y repítelo hasta que te agrade la forma en la que lo dices. Ponte de pie y utiliza tu cuerpo; agrega movimiento a tu frase usando brazos, piernas, hasta que logres incorporar una acción corporal al momento que dices la frase. Hacer esto imprimirá el mensaje no solamente en tu mente, sino también en el cuerpo. Disfruta el ejercicio, juega y diviértete, el cerebro reacciona diferente ante el juego y se vuelve más receptivo.