01.01 – Escucha

Escucha

Una comunicación respetuosa y efectiva, debe iniciar con una escucha activa y altamente atenta. La competencia en el uso de las técnicas que aprendas en este programa dependerá de la calidad de tu escucha.

Si no estás escuchando, no estarás en la capacidad de tener una conversación efectiva que llegue al fondo de las cosas y te perderás de puntos claves que la otra persona quiere expresar y, por tanto, no escucharás lo que está en el corazón de la persona y que realmente quiere decirte.

¿Por qué escuchar es tan difícil?

Existen procesos naturales de la mente que impiden que la escucha sea de alta calidad. Aprender a identificarlos y revertirlos es la clave para dominar esta habilidad.

La diferencia de velocidad

Tu cerebro procesa entre 1,000 hasta incluso 10,000 palabras por minuto, mientras que una persona puede hablar entre 100 y 150 palabras por minuto. Esta brecha de velocidad da muchísimo tiempo para tomar unas “vacaciones mentales” cuando pierdes la atención en una conversación.

Hábitos pasivos

Desarrollar tu habilidad de escuchar atentamente es un arte que requiere disciplina, es probable que luches contra tus viejos hábitos de “falta de atención”. Estos hábitos pasivos pueden socavar tu habilidad de recopilar información de alta calidad e importancia en una conversación.

Desarrollar la habilidad de escucha requiere primero que comprendas los fundamentos básicos:

Conocer los sistemas de representación (visual, auditivo, kinestésico, auditivo digital) y cuáles son los que usan las personas para darle sentido a las cosas.

Estar atento y notar tanto los predicados como los patrones lingüísticos que usa la persona para expresarse y que reflejan la estructura de su mente.

Desarrollar la capacidad para detectar el estado de la persona a través de calibrar su experiencia.

Aprender las claves de acceso ocular y tener la agudeza para observar las señales que indican cómo la persona está procesando información en su mente.