01.02 – Sintonizar

Sintonizar

Luego de aprender a escuchar activamente, el siguiente paso es demostrarle a la otra persona que le estás escuchando para que así puedas brindar una sensación de seguridad que favorezca la confianza necesaria para abrirse a la conversación.  Esto se logra mediante la habilidad de sintonizar.  Esto se refiere a relacionarnos de tal modo que creemos un contexto físico y de relación que proporcione un sentido de seguridad, validez, cuidado y respeto.

¿Cómo creamos una sensación y un sentido de seguridad para una persona? ¿Una sensación de que estamos allí en un papel de sintonía?

Hay varias cosas que podemos hacer:

Comenzar poniendo mucha atención y manteniendo una escucha activa. Podemos reflejar precisamente lo que has escuchado usando las palabras de la persona, metáforas, incluso tonos y gestos. No parafrasear, eso es usar tus propias palabras.

Enfocarnos en entrar completamente en el mundo de la persona, su espacio, con el propósito de buscar primero entender. Buscar primero entender y luego ser entendido. Esto habla de una actitud más que de una técnica.

Tener acceso al estado de empatía, interés genuino y cuidado por la persona. Esto permite ser una persona real en relación con otra persona real, logrando una experiencia real y humana.

Empatar el qué y el cómo ha comunicado la persona. A esto le llamamos “igualar”. Esta es la habilidad para obtener una conexión inmediata con la persona.

Debemos mantener el objetivo final:

Facilitar una sensación de seguridad para que la persona, se sienta sintonizada contigo para abrirse y experimentar su propia experiencia.

Para crear esta clase de sintonía, la habilidad de igualar ofrece un modo realmente mágico de entrar en el mundo del otro, sintonizándolo, ósea entrar en su mundo para estar allí con él o ella.  Podemos igualar muchas cosas en muchos niveles diferentes:

•Igualar fisiológicamente.

•Igualar verbalmente.

•Meta-igualar o igualar conceptualmente.

Neuronas espejo

Las neuronas espejo fueron descubiertas gracias a un experimento realizado por el científico Giacomo Rizzolatti y su equipo. Este consistía en estudiar el cerebro de los monos intentando entender su comportamiento motor, en concreto aquella región que registraba la actividad cuando estos hacían acciones como moverse o coger objetos.

Como descubrimiento, pudo observar cómo el comportamiento de un mono A fue replicado por el mono B por el simple hecho de ver la acción. Ahí se denominaron, neuronas espejo. Las neuronas espejo son entonces, aquellas que se activan cuando se realiza una acción tras haberla observado. Piensa en esos momentos en los que has visto a alguien llorar y también sientes deseos de hacer lo mismo, o cuando se genera un aplauso y tú también terminas aplaudiendo. Todo esto es por la activación de las neuronas espejo.

Las neuronas funcionan reaccionando ante la acción de un individuo o ante una emoción. Antes de este descubrimiento, se creía que el cerebro humano utilizaba un pensamiento lógico para predecir las acciones del otro. Ahora, se ha llegado a la conclusión de que en la mayoría de las ocasiones entendemos al otro no gracias al pensamiento, sino al sentimiento.

Las neuronas espejo tienen como una de sus funciones principales activar la capacidad de poder anticipar los pensamientos, las intenciones y los sentimientos de los demás. Estas neuronas conectan al individuo con las personas de su entorno. Lo que aprenderás a continuación, te permitirá desarrollar la habilidad de activar las neuronas espejo para crear un sentido de empatía profundo en la otra persona que te ayudará a crear una conexión de alto nivel con tu interlocutor.